jueves, 24 de febrero de 2011

El padre de de la Inmunología


El padre de de la Inmunología
 Behring



Koch
Una de las contribuciones más brillantes a la mentalidad etiológica fue la relativa al descubrimiento y estudio de los microorganismos productores de las enfermedades. La teoría microbiana de la infección ofreció además una explicación científica del contagio. Durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX, se descubrieron la mayor parte de las bacterias patógenas. Esta labor se desarrolló de forma preponderante en el seno de las escuelas de Robert Koch y de Louis Pasteur. Antes de acabar el periodo decimonónico, se descubrían también unos venenos o "virus", que no eran visibles al microscopio óptico y atravesaban los filtros de porcelana. El botánico ruso Dimitri A. Ivanovski dio a conocer el primero -el del mosaico del tabaco- en 1892.

Buchner
Por otra parte, la investigación y el estudio de los mecanismos de las defensas orgánicas frente a los microorganismos condujeron al desarrollo de la inmunología. La fagocitosis fue descrita en 1884, en 1889 Hans Buchner habló de "alexinas" -origen inmediato del concepto de complemento, y Paul Ehrlich elaboró la "doctrina de las cadenas laterales". En la transición de los siglos XIX al XX pasó a hablarse ya de "antígeno-anticuerpo".


Louis Pasteur
Aclarada toda una serie de problemas relacionados con las enfermedades infecciosas se buscó su profilaxis. Hasta entonces la única vacunación existente fue la antivariólica de Jenner, practicada de forma empírica .La invención de las modernas vacunas se debe a la labor de Louis Pasteur. Sin embargo, el punto de partida de la inmunización pasiva con sueros fue el aislamiento de la toxina antidiftérica por Emil von Behring en 1888(que se lo considera el padre de la inmunologia).por su aporte con la Antitoxina (antitoxina: es una solución de anticuerpos obtenidos del suero de animales inmunizados con antígenos específicos, que se utiliza para inmunización pasiva o para tratamiento)


El Tétanos
El Tétanos es una enfermedad no contagiosa, en ocasiones mortal, provocada por una potente neurotoxina, la exotoxina tetanospasmina, que es producida por una bacteria del género Clostridium. La bacteria prolifera en condiciones anaeróbicas, es decir, en ausencia de oxígeno y segrega sustancias tóxicas (toxinas) que penetran en las fibras nerviosas motoras periféricas hasta llegar al sistema nervioso central con afectación inhibitoria de neuronas productoras del neurotransmisor GABA y el aminoácido glicina, provocando la típica parálisis y espasmos musculares. La bacteria produce esporas resistentes y provienen de casi cualquier parte, incluso del polvo de la calle o el suelo del jardín. La infección ocurre por la penetración de las esporas en las heridas contaminadas

Hipócrates
Existen datos antiguos desde el siglo V a. C. en los que se describe esta enfermedad. Hipócrates fue el primero que describió los síntomas del tétanos en un marinero caracterizándolos como hipercontracción de músculos esqueléticos.La inmunización pasiva contra el tétanos se llevó a cabo por primera vez durante la primera guerra mundial. Las esporas son estables a las condiciones atmosféricas generales. Sus esporas pueden vivir durante años en algunos medios y son resistentes a determinados desinfectantes. Son viables a la exposición del fenol, formol y etanol; pero son destruidas por peróxido de hidrógeno, glutaraldehído y la esterilización por calor.
Generalmente se adquieren las esporas por cortes o penetración de algún objeto oxidado como: clavos, anzuelos, cuchillas oxidadas, mordeduras de perros, etc. La bacteria o microorganismo prolifera en tejidos hipóxicos, desvitalizados y contaminados con tierra, excrementos y estiércol, así que basta con que una herida cortante esté contaminada con tierra para que exista la posibilidad de contraer el padecimiento.


Behring
 Emil Adolf von Behring  fue un bacteriólogo alemán que recibió el primer Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1901.

Behring descubrió en 1890 que era posible producir inmunidad contra el tétanos en un animal, al inyectarle dosis graduadas de suero sanguíneo proveniente de otro animal portador de la enfermedad. Una fracción del suero del animal inmunizado a la cual Behring llamó antitoxina podía entonces utilizarse para lograr una inmunidad, al menos temporal en otro animal.


difteria
El investigador se preguntó luego si esta técnica podía aplicarse igualmente contra la difteria, enfermedad que en aquel tiempo representaba una muerte casi segura para quienes la padecían, especialmente la población infantil. Así, llegó a demostrar también que el suero de animales inmunizados contra toxinas diftéricas atenuadas podía inocularse con fines preventivos o terapéuticos en otros animales







 Behring y su equipo
Después de probar la efectividad del remedio en seres humanos, Behring comenzó a producirlo en gran escala en 1892 y a comercializarlo a partir de 1894. El éxito de su antitoxina diftérica no sólo radica en que garantiza la inmunidad, sino también en su capacidad de ayudar a vencer la enfermedad una vez iniciada. Los resultados obtenidos ante el tétanos y la difteria, lo indujeron a establecer los fundamentos de la llamada sueroterapia y a enunciar la conocida Ley de Behring, según la cual "el suero sanguíneo de un sujeto inmunizado contra una enfermedad infecciosa, tiene la propiedad de inmunizar igualmente a otro sujeto en cuya sangre se inocula.

primer premio nobel,
Estas importantes contribuciones del científico fueron los factores que inclinaron la balanza a su favor para ser agraciado con la medalla y la retribución en metálico correspondiente al primer Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
Por ellas obtuvo además un premio de 25 000 francos de la Academia de Medicina de París y otro de 50 000 francos, compartido con el también bacteriólogo francés Pierre Paul Emile Roux, de la Academia de Ciencias de la misma ciudad




 Kitasato
Un importante colaborador de Behring en los experimentos para aislar el bacilo del tétanos, fue el bacteriólogo japonés Shibasaburo Kitasato, cuya labor en tal sentido ha dado lugar en más de una ocasión a diferentes criterios en cuanto al verdadero merecedor del Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1901. Si bien el artículo publicado por ambos en 1890 sobre la antitoxina del tétanos significó un paso de avance relevante en el surgimiento de la Inmunología como nueva disciplina, hay expertos que consideran que hay justas razones por la que Kitasato tuvo que ceder ante Behring como acreedor de la honrosa distinción: por una parte, cuando se trata de un trabajo en colaboración, el Comité de Selección del Premio Nobel lo otorga a la persona que ha logrado el descubrimiento más importante. Por otro lado, a finales del siglo xix, el contagio por difteria costó miles de vidas humanas en Europa y en América, y Behring dio a conocer la antitoxina de dicha enfermedad en un artículo donde aparece como autor único

Paul Ehrlich
También se afirma que su colega y compatriota, el biólogo Paul Ehrlich, quien fuera luego ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1908 por su contribución a la quimioterapia, hizo probablemente la mayor parte del trabajo real necesario para el desarrollo de la técnica de la antitoxina diftérica. Sin embargo, la idea fue de Behring y a él se le reconoció el mérito






Behring
Con independencia de cualquier criterio contradictorio en cuanto a la autenticidad de la obra del Behring, no hay duda alguna, ni siquiera de parte de sus detractores, de que al morir en Marburgo, Prusia el 31 de marzo de 1917, dejó una huella imperecedera de consagración al mejoramiento y estabilidad de la salud del hombre, que lo han hecho acreedor a la gratitud de toda la humanidad.









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